martes, 22 de marzo de 2011

De Todo


I
Al principio no entendí. Tarde un tiempo en verlo: el extraño edificio de enfrente tiene, en el baño, una ventana del tamaño de la de una habitación. Algunos pusieron cortinitas; otros, plantas del lado de afuera; pero está guacha no, la dejó así como si nada y se baña, en bolas, frente a la ventana. ¡Hasta el agua que cae de la ducha se ve! Claro que de última es un problema mío por mirar, pero decime vos si da bañarse en un baño con ventana grande. Más te digo: decime si da construir un edificio con esa ventana en los baños. ¡A qué tipo de perverso se le ocurrió! No se, qué se yo. Como si una no tuviera quilombos como para dedicarse a la ventana de la atorranta esa que, por cierto, los otros días se bañaba con otra. Y yo se que era otra porque las vi. Claro, porque se ve todo. ¡Todo!

II
Y sabés qué: ¡me tenés podrida! Sabés por qué: porque no tenés nada que hacer y me estás encima todo el tiempo haciendo eso: nada. Y, por favor, no me digas que me voy a poner nerviosa porque, sabés qué: ¡vivo nerviosa, tarado!

III
De todo me pasa: tengo dolor de espalda, vómitos, tos, diarrea, frio, calor, sueño. De todo y todo por el cuerpo. Pero claro, después, la de enfrente se pone en pelotas tan simplemente que va y te arruina la desdicha. La muy turra.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me agradan los relatos, quisiera tener mas tiempo para sentarme tranquilx y disfrutarlos en su totalidad.

Anónimo dijo...

me agradan los relatos, me gustaria tener mas tiempo y sentarme a disfrutarlos de verdad.